Propuesta para Associated Press: Una ética de enlaces
JEFF JARVIS / BuzzMachine.com
Propongo a Associated Press que comience de inmediato a añadir enlaces a todas las fuentes de sus reportajes, especialmente en los artículos originales de sus miembros, porque:
- Con ello respaldará el periodismo en origen. Tal y como ya he escrito, es imprescindible incluir enlaces a los artículos originales de modo que puedan beneficiarse de tráfico, audiencia, reconocimiento de marca, crédito, debate y publicidad.
- Proporcionará un mejor servicio a los lectores y clientes, permitiéndoles encontrar, leer y enlazar al artículo original.
- Sería un acto de transparencia que todo el mundo en periodismo debería practicar. Como se dice en matemáticas: deberíamos mostrar nuestro trabajo. AP puede dar un ejemplo que el resto de las empresas de noticias deberían seguir.
Mi propuesta es resultado de la ética del enlace y la cita que he aprendido de los blogs. Le dice a los lectores: No tomen mi palabra porque sí, compruébenlo ustedes mismos. Y: aquí está lo que dijo la fuente; no lo reescribo, sino que lo cito directamente para que lo vean.
Associated Press, al igual que el resto del sector, ha estado operando bajo una ética diferente en unos tiempos diferentes: la ética de la propiedad y del control.
Estos dos sistemas están entrando ahora en conflicto, pero no tiene por que ser así. El profesor Rosen ha estado intentado enseñar a los periodistas otro contexto: “Redactores, escuchadme. No tenéis que abandonar el universo moral en el que habéis crecido; simplemente tenéis que admitir la posibilidad de que hay otro válido más allá del vuestro”.
AP solicitó a Drudge Retort y Rogers Cadenhead que eliminasen noticias que incluían breves extractos y enlaces a artículos suyos. Mi reacción fue intensa, pero ahora trataré de explicar con calma lo que está en juego.
AP acusaba a los blogueros de carecer de ética, aún cuando los blogueros siguen su propia ética del enlace y la cita. Los blogueros consideran que están haciendo lo correcto al citar directamente, y creen que están haciendo algo generoso (generoso tanto para sus lectores como para AP) al incluir enlaces al material que usan como fuente. Además, los blogueros apuntan que esta es una ética que la propia AP viola cuando homogeneiza y comercializa noticias, reescribiendo y arrancando la identidad (y ahora la dirección) del artículo original realizado por sus asociados y otras fuentes.
AP dice que tiene el derecho de propiedad sobre ese contenido (y los demás, incluyendo los blogueros, no lo creen así), así que considera que está protegiendo esa licencia. Esa es su ética.
Por supuesto, estas dos éticas no se tienen que excluir mutuamente.
Los blogueros no deben citar en exceso el contenido de otros, y cuando lo hacen debe de ser por un motivo (para asentir, para discrepar, comentar, recomendar, corregir; puede haber muchas razones). Eso es uso justo y crítica justa. No puede haber un límite de palabras, porque depende del uso. Si quiero rebatir un artículo, será mejor que cite toda la historia porque estoy comentándola por completo. Se debe usar la sensatez; es una medida confusa, pero la vida es confusa.
AP, por su parte, debería admitir que la agencia y sus miembros viven en un nuevo ecosistema informativo construido a base de enlaces y que ya no pueden ni deben controlar. Para ser buenos ciudadanos dentro de esta nueva economía, AP debería respetar los derechos de los lectores que escriben y reconocer los beneficios de añadir enlaces y créditos, tal y como hacen los blogueros. Deberían extender esa ética a su trabajo. Y si hay un conflicto o dudas, su reacción no debería ser la de llamar a sus abogados para que escriban cartas. Están tratando con individuos, no con corporaciones. Fue un acto hostil, y por eso se reaccionó con hostilidad merecida.
Déjenme ahora que deje claro que AP no es idiota. Jim Kennedy, su jefe de estrategia, que contestó a mi despotrique en los comentarios y en otros blogs, tiene la mejor mente estratégica de todo el sector (ojalá hubiera más como él). El ha inspirado gran parte de mis análisis sobre la ecología de los enlaces en las noticias. Tom Curley, su jefe, ha hablado con elocuencia sobre la necesidad de separar el contenido del contenedor para buscar, de hecho, nuevas formas de distribuir las noticias (incluyendo las citas y enlaces en los blogs, diría yo). AP lleva años lidiando con temas de créditos por las emisoras de televisión que toman noticias de los periódicos que luego han sido reescritas por AP y no mencionan la fuente. Lo mismo ocurre con las fotos, como alguien ha dicho en mis comentarios.
No, AP no es ningún loco. Pero ha actuado como tal en este episodio. Quería ponerles un freno, y así lo hice. Mi problema no es sólo que hayan amenazado a los blogueros de forma estúpida e innecesaria y que atacaran el derecho al uso justo y a la crítica justa, sino que dieron la impresión de no saben por donde andan. Creo que lo que hicieron puede dañar tanto a AP como a sus medios fundadores.
¿Cómo puede dañar a AP? Bueno, regreso al caso de la rebelión de Ohio, en donde los periódicos están compartiendo sus artículos originales sin pasar por AP y su molinillo de contenido. Creo que bien podría llegar el día en que los periódicos locales decidan compartir su propio contenido al margen de AP e incluso se manejen sin la agencia de noticias. Esos mismos periódicos podrían decidir dejar de cubrir el mundo o, al menos, hacerlo con enlaces en lugar de un contenido de agencias sindicado, modificado para hacerlo más comercial y caro. Además, como dice Jon Fine en su columna esta semana, los periódicos van a encoger (o desaparecer). Así que le sugiero a AP que mejor reconsidere sus relaciones a nivel local, porque debe actuar más como un comisario de exposiciones que como un molinillo. Quizás no deba transmitir historias reescritas, sino citas y enlaces seleccionados, tal y como hacen los blogueros.
También creo que en una economía de enlaces, AP debería replantearse su papel. Hace bastantes años, cuando aún trabajaba para un periódico, le dije a AP que pensaba que debería convertirse en una red de publicidad; eso es lo que se necesita. Quizás debería ser un compilador, o quizás un comisario; pero no creo que haya futuro en actuar como propietario de contenido reciclado en una era en que los enlaces dan valor añadido a la información en un instante. Se convierte en un pim-pam-pum sin sentido que nos convierte (a los lectores y a los promotores de AP) en muñecos de feria.
Mi sospecha es que fueron los abogados quienes metieron a AP en este lío. Mi mejor consejo para los ejecutivos de AP es que deberían tratar de practicar la misma ética de enlaces de los blogueros y citarse a ellos mismos (lo que implica una actualización de sus valores). Mi siguiente consejo es que se acerquen hasta donde están los abogados y les hagan callar de una vez, o les envíen a un curso de golf bien alejado en donde no puedan hacer daño alguno. Esto no se va a solucionar obligando a cumplir la letra pequeña de leyes obsoletas creadas para una era extinta. Este es un panorama que cambia constantemente y que debe de ser dirigido con flexibilidad y sinceridad. Pero si los abogados siguen amenazando a los blogueros, que saben más sobre esta nueva era y tan sólo están aplicando la ética oportuna, yo continuaré utilizando este espacio para sugerir en dónde se deben aplicar mordazas.
(Traducción: Snap Comunicación)
NOTAS DEL AUTOR:
[Disclosures: I have many dogs in this hunt, which I try to point out whenever I write about this but I'll make a fuller statement here. I am speaking for myself and none of those dogs. I am a partner at Daylife, which collects news and is a platform for links among news sources. I am on the board of Publish2, which will provide a platform for journalists to provide links to their sources. I am a member of the Media Bloggers Association, whose founder, Bob Cox, a more reasonable man than I, is talking with the parties in this story. I am writing a book about Google and believe that its role as aggregator, linker, scraper, and search engine is vital to the new ecology of media. I quote from and link to AP and others' stories constantly. I have worked with and consider myself a friend of the AP, though they might disagree right now.]





Antes de ver cómo habría que estudiar el qué. Que agencias y periódicos aprendan primero a citar las fuentes, y luego ya veremos cómo lo hacen.
Publicado por: Pablo Donatre | martes, 24 junio 2008 en 07:58 p.m.