Guerra al estrés en las redacciones
Tradicionalmente las redacciones han estado asociadas al humo del tabaco, el café y los nervios motivados por las prisas y la presión del cierre. Hoy las cosas están cambiando. Mientras que el cigarrillo hace tiempo fue obligado por ley a retirarse de los lugares de trabajo y los seguidores de una dieta sana hacen que cada taza del oscuro líquido sepa a pecado, el estrés está amenazado de muerte. O al menos eso es lo que pretende la
Unión Nacional de Periodistas del Reino Unido, que ha lanzado una campaña para acabar con él y alertar de su tremendo incremento en época de crisis y recortes de personal.
"Es hora de que los medios reconozcan que es inaceptable que se mantengan regímenes que literalmente enferman a la gente", afirma Jeremy Dear, secretario general de la entidad preocupada por la salud de los periodistas. "Los empleadores deben asumir su responsabilidad en la protección del bienestar mental y físico de sus plantillas", añade.
La Unión, NUJ por sus siglas en inglés, reconoce que el trabajo bajo presión siempre fue inherente al periodismo, pero advierte que es muy diferente vivir en estrés permanente, como se ha hecho habitual últimamente en las redacciones. Lo atribuye a los recortes de plantilla que están realizado los medios, lo cual deriva en que los periodistas que permanecen en sus puestos se vean obligados a producir más contenido que nunca.
La entidad le recuerda a los empresarios que el personal con un alto nivel de estrés incrementa los índices de absentismo, desmotivación y baja productividad, además de los costes para el sistema sanitario, al tiempo que redunda en una reducción de la calidad de los contenidos.
La campaña fue lanzada tras conocerse los resultados de un estudio realizado en los medios de Escocia. Allí hay un caso que centra todos los esfuerzos de la NUJ. Es el de los empleados del Herald & Times Group, que edita tres periódicos en Glasgow. De acuerdo a la encuesta, unos 50 periodistas del Herald, el Sunday Herald y el Evening Times sufre de estrés y problemas de salud derivados.
La entidad ha dicho que esas publicaciones han pasado de ser las favoritas por todos los periodistas locales a la hora de buscar trabajo a un lugar del que todos se querrían poder marchar. Las razones se esconden en las reducciones de plantilla que ha acometido la compañía desde que fue vendida en 2004, a las continuas amenazas de más despidos y a un nuevo sistema informático que está trayendo innumerables problemas en la redacción y edición de los textos.
La web de la Unión Nacional de Periodistas de Reino Unido ofrece un test para medir el estrés de los periodistas, información sobre sus consecuencias y prevención y foros en los que se discute cómo enfrentar este problema y se puede consultar a expertos en la materia.





Uy, mejor que no indagen aquí sobre nuestro nivel de estrés con tanto ERE y maltrato profesional...
Publicado por: Marta Miguens | jueves, 25 septiembre 2008 en 07:10 p.m.