El mañana les pertenece
JEFF JARVIS/Buzzmachine
Tras la publicación de su primer libro, Jarvis reflexiona acerca de lo que él denomina Generación G. Los jóvenes del siglo XXI han aprendido a utilizar las nuevas tecnologías como modo de aprendizaje y diversión, la innovación es parte de su vida y, sobre todo, han asumido el liderazgo mucho antes que las generaciones anteriores.
Mientras escribía mi primer libro,
What would Google do?, pensaba
que ya sabía de que iba a tratar el segundo: sobre los cambios profundos en la
cultura, en la visión del mundo, en la actitud, aptitud e impacto de los jóvenes
de hoy, un grupo que creo que demostrará ser una generación extraordinaria; en
el libro los llamo la Generación G. Pero casi al mismo tiempo que lo pensaba se
publicaban libros ambiciosos e importantes sobre el tema y de gente a la que
respeto. Así que mejor os los recomiendo.
Don Tapscott, coautor de Wikinomics, ha escrito Grown Up Digital, que en mi opinión se va a convertir en un trabajo de referencia sobre la Generación Net. Es el resultado de una investigación valorada en cuatro millones de dólares que ha incluido 10.000 entrevistas en muchos países y ha sacado a la luz un tesoro oculto de datos sobre comportamientos y creencias.
En gran medida, Tapscott, al igual que el resto de autores que destaco aquí, desacredita las hipótesis superficiales que se han hecho sobre esta generación: que son asociales o antisociales, confusos y estúpidos, exhibicionistas y narcisistas, que se muestran indiferentes. En vez de eso, al comienzo escribe:
La historia que surge de esta investigación es inspiradora, y debería aportarnos grandes dosis de esperanza. Como la primera generación global de la historia que son, los Net Geners son más listos, rápidos y más tolerantes respecto a la diversidad que sus predecesores. Les importa mucho la justicia y los problemas que afronta su sociedad, y suelen estar involucrados en algún tipo de actividad cívica en el colegio, en el trabajo o en la comunidad. Recientemente en Estados Unidos cientos de miles de ellos se sintieron inspirados por la carrera hacia la presidencia de Barack Obama y por primera vez se involucraron en política. Esta generación está comprometida políticamente y percibe la democracia y el gobierno como herramientas clave para mejorar el mundo…
Ocho características o normas describen al típico miembro de la Generación Net y le diferencian de sus progenitores del baby-boom de los 60. Valoran mucho la libertad y la libertad de decisión. Quieren personalizar las cosas, hacerlas a su gusto. Son colaboradores natos, que disfrutan de una conversación, no de un discurso. Investigarán con lupa a ti y a tu organización. Insisten en la integridad. Quieren divertirse, incluso en el trabajo y en la escuela. La rapidez es normal. La innovación es parte de la vida.
Y siguen hallazgos similares sobre esta generación y el trabajo, el comercio, la familia y la democracia.
Creo (pero no viviré para verlo) que esta generación demostrará ser tan notable a su modo (por razones muy diferentes) como lo fue la de la Segunda Guerra Mundial. Esta también podrá ser una generación que construya a través del cambio, y el libro de Tapscott nos ofrece una ventana para observar su cultura y su impacto.
Estoy igualmente emocionado por el informe Digital Youth Project de Mimi Ito para la Fundación MacArthur. También defiende a la juventud de las difamaciones habituales. Los jóvenes, dice, “utilizan los medios online para ampliar sus amistades e intereses… y para participar en un aprendizaje online auto dirigido, basado en relaciones entre iguales. “En resumen: lo digital es bueno y los adultos deberían animar y posibilitar a los jóvenes que sean digitales y se beneficien de ello.
A continuación pienso zambullirme en Born Digital, del sorprendente John Palfrey del Berkman Center de Harvard, y Urs Gasser. Y despúes: The Pirate’s Dilemma - Cómo la juventud está reinventando el capitalismo - de Matt Mason.
Al final de mi libro, digo de esta generación:
Mi generación, los niños de los 60, se preciaba de ser inconformista, pero nuestra inconformidad se convirtió en conformismo. Me temo que fue una moda. Algunos tienen miedo de que el inconformismo y el individualismo de la Generación G sea por derecho y no por poder, aislado más que social, contemplado más que cultivado. Cualquiera de las anteriores, y otras cosas peores, podrían ser verdad. Pero tengo fe en esta generación porque, mucho antes de que lo hicieran sus mayores (mis colegas), los jóvenes de hoy han asumido el liderazgo, han contribuido a la sociedad y la economía y han creado grandiosidad: gran tecnología, grandes compañías y grandes ideas.





Este señor en cada foto me recuerda más y más a House.
¿Lleva bastón? XD
No, en serio, estaré atento a esos libros. ¿Se sabe algo de sus ediciones en español?
Publicado por: Jaime Aguiló | miércoles, 31 diciembre 2008 en 03:54 p.m.