Menos periodistas muertos, más del digital encarcelados
Durante 2008 hubo en todo el mundo 42 periodistas asesinados por su trabajo y 125 encarcelados por el mismo motivo, según el informe anual del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ). La cifra de fallecidos en el ejercicio de su profesión ha bajado con respecto al año anterior, cuando hubo 66, mientras que la de periodistas privados de su libertad se ha mantenido (en 2007 se registraron 123 casos). En este último apartado hay, sin embargo, una novedad y es que por primera vez el número de periodistas digitales encarcelados por el ejercicio de su profesión ha superado al de los profesionales provenientes de medios impresos con 56 casos (un 45 por ciento frente al 42 del papel).
El Comité, que funciona en Nueva York como una entidad independiente y financiada exclusivamente con aportes privados, se ocupa de recibir las denuncias de crímenes y encarcelamientos de periodistas y de investigarlas. Una vez analizado cada caso, para determinar si efectivamente el hecho de ejercer el periodismo fue determinante, elabora este informe en el que se analiza la situación global de la profesión y la particular de cada país y región.
Por eso, además de los 42 crímenes de periodistas confirmados e incluídos en el estudio correspondiente a 2008, hay otros 22 casos aún pendientes de resolución.
La tendencia descendente en el número total de asesinatos se registra desde hace unos años tras el pico provocado después del 11S y obedece, según ha explicado Borja Bergareche, representante europeo del organismo neoyorkino, a que cada vez hay menos casos en Irak (36 en 2007, sólo 11 en 2008).
No obstante, otros países han tomado el relevo en el ránking, como Afganistán, Sri Lanka e India, entre otros. El informe también revela que un 62 por ciento de las muertes de periodistas se producen por asesinatos deliberados y que ocho de cada diez casos quedan impunes.
En cuanto a los periodistas encarcelados, China ostenta el récord por décimo año consecutivo con 28 casos, 24 de ellos periodistas digitales o bloggers. Le siguen Cuba, con 21; Birmania, con 14, y Eritrea, con 13. Los datos de 2008 confirman que los periodistas que viven en países de regímenes dictatoriales o donde no hay garantías para la libertad de expresión ven en internet una plataforma inmejorable para el ejercicio de su profesión.
También ha subido el porcentaje de periodistas que trabajan por su cuenta entre los encarcelados. En 2008 suman 45, número que ha crecido un 40 por ciento en los últimos dos años. El caso de los freelance es especialmente preocupante por cuanto, al no estar respaldados por ningún medio ni grupo de comunicación, tampoco suelen contar con asesoramiento legal ni recursos para plantear su defensa.
Uno de los periodistas cubanos que sufrió la cárcel por el ejercicio independiente de su profesión, Alejandro González Raga, ha participado del acto de presentación del informe del CPJ en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid.
Si bien España no aparece mencionada en el informe, está estrechamente vinculada al tema por cuanto hace casi un año acogió en el exilio a González Raga y a otro colega en situación similar y ha realizado varias negociaciones con el gobierno de Cuba para intentar conseguir más excarcelaciones.





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