Ignacio Villa: "En antena no se puede insultar y faltar"
Acaba de coger el relevo a Federico Jiménez Losantos al frente de La Mañana, el programa de la Cadena COPE. Ignacio Villa, hasta ahora director de los Servicios Informativos de la radio y presentador del programa La Palestra, asegura que marcará claras distancias con el estilo de Jiménez Losantos, al que considera creador de "un auténtico género radiofónico" aunque él prefiera "evitar los insultos" y "no entrar en los ataques personales". Dice que le gustaría recuperar la época de Antonio Herrero y Carlos Herrera y centrarse en informar y crear opinión. El periodista defiende el ideario y el "espíritu crítico" de la cadena participada por la Conferencia Episcopal, sostiene que es "muy complicado" separar información y opinión, y considera que la dimensión periodística de internet "no tiene límites".
Pregunta. ¿Cómo afronta la nueva etapa de la COPE?
Respuesta. Con mucha ilusión, acepto que es un auténtico reto. Federico Jiménez Losantos ha creado un auténtico género radiofónico. El gran error sería copiar a alguien que es irrepetible. Tenemos que diseñar un nuevo programa: mantener el ideario de la COPE, nuestro espíritu crítico ante la realidad política e incluso una actitud beligerante para defender la libertad de las personas; al mismo tiempo, tenemos que, y eso es un gran objetivo por mi parte, evitar los insultos, no entrar en los ataques personales, no utilizar un micrófono para destruir la dignidad de las personas, no fomentar las guerras entre los grupos mediáticos.
Con esos condimentos tenemos que hacer un programa de radio cien por cien. Un programa ágil, con información, con opinión, con análisis, con una tertulia muy importante, con analistas que puedan sobre la marcha y en directo explicar la actualidad.
P. ¿Cómo planteará La Mañana?
R. Me gustaría que tuviera un cierto sabor a la época de Antonio Herrero. Que sea un programa de referencia, que sea informativo, con mucha opinión y que, realmente, sea de obligada escucha por las mañanas. Pero no porque se digan muchas barbaridades, sino porque realmente es atractivo radiofónicamente.
P. Además, el programa se dividirá en dos tandas...
R. Si, en ese sentido se recupera un poco el mismo formato de cuando estaban en la COPE Antonio Herrero y Carlos Herrera. Habrá una primera parte muy informativa, con opinión y tertulias; y una segunda parte en la que el objetivo sea el entretenimiento, el cine, el teatro, la música y todas estas cosas.
P. ¿Considera excesiva la manera de hacer radio de Jiménez Losantos?
R. Mira, yo tengo claro que a partir de ahora voy a mirar hacia adelante, no voy a mirar hacia atrás. No me voy a separar de nadie ni acercar a nadie. Federico ha sido una época muy importante en la radio, pero se ha terminado, como se acabó la época de (José María) García o de (Iñaki) Gabilondo. Ahora empieza una nueva etapa. No voy a diseñar un programa de radio pensando en el pasado, sino pensando en el futuro, con libertad, respeto a la verdad, respeto a la dignidad de las personas. No a los insultos, no a la beligerancia, no a los ataques personales.
P. Y la audiencia de la COPE, ¿entenderá este cambio?
R. Vamos a ver: no hay una nueva COPE. Es la misma. Lo que vamos a intentar es hacer una radio moderna, de actualidad, de análisis, de cercanía al oyente. Sin compararnos a nadie. No hay que mirar por el retrovisor, sino mirar hacia adelante.
En antena no se puede insultar y faltar a las personas. Yo creo que el insulto nadie lo echa de menos.
P. ¿No cree que la gente se ha acostumbrado a este estilo duro, sobre todo, con la clase política?
R. Yo nunca he tratado así a los políticos. Voy a ser crítico con la política, voy a ser todo lo duro que haga falta con la gestión de los políticos, pero yo no voy a atacar a las personas. Que hay oyentes que se han acostumbrado a que el insulto sea lo que a uno le gusta por la mañana lo respeto, pero yo no voy a entrar en ese juego.
P. ¿Tiene miedo de que la gente diga que la COPE se ha ablandado después de Federico?
R. No. Vamos a ver: la COPE no se ha ablandado ni se va a ablandar porque los que estamos en la COPE somos los mismos que estábamos antes. Yo he retransmitido todas las manifestaciones de las víctimas del terrorismo y, por ejemplo, el monumento que hay en la plaza de la República Dominicana a las víctimas de de Juana Chaos fue una iniciativa de los servicios informativos de la COPE que yo dirigía. No, no, no nos vamos a ablandar. Yo no creo que faltando o insultando uno gane audiencia. La radio es mucho más que un circo mediático. Me importa mucho más convertirnos en una máquina de crear opinión por la mañana.
P. Usted suele mezclar opinión e información en los informativos. ¿No cree que, de esa manera, el ciudadano puede confundir el mensaje?
R. La radio en España se ha convertido en la gran máquina de crear opinión. La opinión no se crea por los editoriales de los periódicos ni por una entrevista en un semanario. La opinión la crean las tertulias matinales y nocturnas, por poner dos ejemplos. Entonces, eso de la división entre la opinión y la información es muy complicado. Eso es una línea roja que ya no existe, que el tiempo ha borrado. No me parece ninguna barbaridad informar y opinar, opinar e informar. El oyente demanda capacidad de analizar la información y capacidad de opinar inmediatamente sobre la información.
P. ¿No se debería dividir en dos bloques diferenciados?
R. Yo creo que todo eso ha ido evolucionando. Efectivamente, quizá desde el punto de vista del manual periodístico una cosa es la información y otra la opinión, pero la realidad nos está llevando a otro sitio y ahora mismo la información y la opinión se sobreponen en muchas ocasiones.
P. ¿Qué influencia ejerce la Conferencia Episcopal sobre la línea editorial de la COPE?
R. Vamos a ver: si hay un medio de comunicación donde se trabaja con absoluta libertad es la COPE. Somos una radio con claro ideario cristiano, nuestra propiedad es la Conferencia Episcopal y, por lo tanto, nos debemos a ese ideario, que defendemos, que valoramos y que, desde luego, en antena cuidamos. Dicho esto, nadie da una indicación, nadie obliga a nada ni nadie da ninguna sugerencia. Es decir, es una mezcla perfecta entre la libertad y la responsabilidad a la hora de informar.
P. ¿Qué opina de internet?
R. Como fenómeno general, en internet está el futuro. Para la prensa escrita, internet es un enemigo, tiene el enemigo dentro. Las ediciones digitales de El País, El Mundo, ABC y tal roban lectores a sus cabeceras de papel. En la radio, nos ha quitado una de nuestras características: la inmediatez. Pero hemos reaccionado muy bien: en lugar de convertirlo en un enemigo, lo hemos convertido en un aliado. La COPE tiene un excelente portal donde se puede escuchar la radio. Internet es un medio complementario a la radio. No nos quita oyentes, sino que nos los da.
P. Si realiza una búsqueda en Google con la palabra "Nacho Villa" aparece como primer resultado un artículo de Periodista Digital titulado La alta traición de Ignacio Villa, según Losantos. ¿Qué le parece esto?
R. Cuando estás en un escaparate público como la radio tienes que acostumbrarme a las críticas y los aplausos. Ni me creo lo uno ni lo otro y creo que forma parte de mi posición. No tengo nada en contra de la libertad de opinión. Lo que sí creo es que en internet, por lo menos en España, se han ido fabricando algunos portales que viven y que sobreviven sobre temas de medios de comunicación con un porcentaje alto de rumores y cotilleos de la redacción que hacen mucho daño a la profesión y deterioran su imagen. Además, sólo lo leen cuatro periodistas.
P. ¿Qué importancia tiene la Red como plataforma para los medios de comunicación?
R. La dimensión periodística de internet no tiene límites. En algunas redacciones las agencias se han quedado casi de anécdota porque manda internet. El papel es, muchas veces, un bien superfluo porque cualquiera que tenga un teléfono móvil con conexión a la Red puede leer noticias en un minuto. A la hora de trabajar y de informar puedes mandar crónicas, no sólo escritas, sino de voz desde cualquier sitio. Y esto es sólo el comienzo, estamos en un porcentaje mínimo de lo que realmente debe ser internet.
P. ¿Cree que, como algunos sostienen, internet ha degradado la profesión?
R. No lo creo. Algunos portales que recogen historias de los periodistas deterioran su imagen, pero internet ha cambiado la profesión para bien: rapidez, solidez, coexistencia.
P. ¿Qué profesionales de la información lo están haciendo bien?
R. Gabilondo está haciendo un buen informativo. No comparto con él muchas cosas, pero reconozco que lo está haciendo muy bien. Carlos Herrera hace un programa de radio muy divertido. Lorenzo Milá hace un informativo muy riguroso y, en 24 Horas, Vicente Vallés está haciendo un programa muy interesante. Yo entiendo que es muy subjetivo. Gustas a unos y disgustas a otros. El que pretenda gustar a todos no tiene futuro.
P. ¿Un consejo para los que comienzan en la profesión?
R. Paciencia, mucha paciencia. Mucho trabajo. Mucha constancia. La carrera es muy larga y el que aguanta termina ganando siempre.





"sostiene que es 'muy complicado' separar información y opinión"
Mal empezamos.
No es tan difícil, sólo hay que tener voluntad. Claro está que que siempre se solaparán un tanto, pero en los medios de (in)comunicación españoles están mezcladas intencionadamente. El problema también está en la audiencia española, pues también reclama la primacía de la opinión para saber "qué es lo que toca pensar".
En fin, el tiempo pondrá a todos en su lugar. Procuraré escuchar su programa alguna vez para poder forjar un opinión a posteriori y no a priori como están haciendo muchos.
Nota: y no, no soy oyente habitual de la COPE ni de ninguna otra emisora (hastiado de todas). Incluso he renunciado a Radio 3 tras el cambio de programación.
Publicado por: maty | lunes, 20 julio 2009 en 03:05 p.m.
Insultos y barbaridades NO
Publicado por: Mercado Online de España | lunes, 20 julio 2009 en 03:20 p.m.
No me ofrece ni seriedad ni veracidad una entrevista sin nombre. Por el estilo alguien joven que le da verguenza...hay muchos periodistas en paro profseionales
Publicado por: anonimo | lunes, 20 julio 2009 en 07:45 p.m.
No insultar, respetar la libertad y la dignidad de las personas.¿Puede ,señor Villa, dormir en paz por la noche. Después de cinco años de mentiras, insultos y aténtar contra la dignidad de algunos trabajadores de Cope?
Publicado por: La Cuca | lunes, 20 julio 2009 en 09:14 p.m.