RTVE comienza a deshacerse de la publicidad
Laura Pintos
RTVE comienza a despedirse definitivamente de los anuncios publicitarios. A partir de hoy, cuando entra en vigor la ley 8/2009 de financiación de la Corporación de Radio y Televisión Española publicada ayer en el BOE, los medios de comunicación del Estado no pueden vender más publicidad y deben limitarse a emitir, de aquí a diciembre, las campañas contratadas con antelación a la puesta en vigencia de esta norma. La eliminación de los anuncios en las cadenas públicas no sólo supone una profunda reestructuración de su funcionamiento, su sistema de ingresos y su plantilla comercial, sino que además revoluciona la programación y producción de contenidos, que deberán encontrar la forma de adaptarse al nuevo modelo sin bloques publicitarios.
El cambio fundamental es el paso de un sistema de financiación mixto, que combinaba los ingresos procedentes de los Presupuestos Generales del Estado con los derivados de la venta de publicidad, a uno basado exclusivamente en ingresos públicos a partir de 2010. Como antecedente, RTVE llevaba unos años reduciendo progresivamente los minutos publicitarios.
A pesar de lo que pueda parecer, este nuevo escenario involucra directamente a los operadores privados de televisión y telecomunicaciones, ya que serán ellos justamente los que aporten una parte del dinero necesario para financiar RTVE como compensación por los beneficios que obtienen al librarse de un actor fundamental en el mercado publicitario.
Lo harán mediante un gravamen sobre sus ingresos que alcanzará el 3 por ciento en el caso de las televisiones comerciales en abierto, el 1,5 por ciento en los operadores de televisiones de pago y del 0,9 por ciento en los de telecomunicaciones. En ningún caso su aportación superará el 25 por ciento del total del gasto anual de RTVE, que se fija en 1.200 millones de euros para el bienio 2010-2011 y que se completa con los fondos provenientes de los prespuestos del Estado.
Sólo anuncios vendidos
La entrada hoy en vigor de esta ley no significa que RTVE se quedará sin publicidad de la noche a la mañana. La corporación pública deberá cumplir con las campañas vendidas con antelación, por lo que la reducción de las tandas de anuncios se producirá en forma gradual y no será hasta el año próximo cuando se noten los grandes cambios en las programaciones.
Hace dos semanas, RTVE reconocía en una respuesta escrita que ya contaba con acuerdos cerrados entre junio y diciembre que suponían 860.000 segundos de publicidad. Además, tenía varios acuerdos "en fase muy avanzada" de negociación que supondrían 537.000 segundos más.
Los equipos de producción de RNE y TVE están ya analizando cómo cubrir con contenidos los minutos que antes ocupaba la publicidad y otros detalles logísticos derivados de no contar con pausas comerciales durante los programas. También rtve.es debería verse afectada por la medida, ya que la norma indica que se debe aplicar al "servicio público de radio, televisión y servicios conexos e interactivos".
El director de TVE, Javier Pons, aseguró ayer en rueda de prensa que la corporación prevé cerrar, antes de acabar la primera quincena de septiembre, un plan de programación para suplir la ausencia de minutos publicitarios. Según sus estimaciones, esta medida empezaría a funcionar "a principios de octubre". Una de estas soluciones sería ampliar la duración de telediarios y series producidas por la cadena.
La eliminación de los mensajes publicitarios de pago no significa, sin embargo, que no haya ningún tipo de anuncio. La ley deja claro que siguen estando vigentes los patrocinios e intercambios publicitarios de eventos deportivos y culturales sin valor comercial y de servicio público, así como la autopromoción, la comunicación institucional y electoral y las campañas divulgativas de carácter social o solidario, entre otras excepciones.
Reacciones
Este nuevo modelo de financiación de RTVE ha despertado no pocas oposiciones. Fundamentalmente se trata de empleados del área comercial de la casa, que ven amenazada su continuidad laboral, y de pequeños anunciantes que temen un incremento general de las tarifas publicitarias.
Según 16 asociaciones dedicadas a la publicidad, la fabricación de juguetes, la perfumería y el cine, entre otros sectores, la desaparición de la publicidad en el ente público pondrá en peligro 18.000 puestos de trabajo y afectará a la productividad de 4.637 empresas publicitarias, lo que obligará a los ciudadanos a soportar el aumento de coste e impedirá a muchas Pymes anunciarse en televisión.
El Gobierno se ocupa de la TV
La ley 8/2009 responde a un anuncio efectuado por la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega en mayo pasado. El anteproyecto fue aprobado por el Congreso a mediados de julio y por el Senado a finales de mes.
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está operando fuertemente en el sector televisivo. Sumado al "efecto dinamizador" que busca con esta salida de juego de RTVE en la lucha por la cada vez más complicada tarta publicitaria, ha aprobado también una ley que permite las fusiones entre cadenas, impulsa el apagón analógico en pos de la TDT y ha abierto la polémica TDT de pago. Y está ultimando la nueva Ley Audiovisual, que recogerá todos estas normas y detallará su aplicación en una televisión que vive el que probablemente sea el cambio más radical de su historia.





Muy completa y clara la info. Más de un anunciante se agarra ya los machos: menos publi en TV abierta, más cara y menos efectiva. Tela!
Publicado por: Millán I. Berzosa | martes, 01 septiembre 2009 en 09:44 a.m.
A mi no me parece bien. Tenemos que pagar los ciudadanos para que las televisiones privadas ganen más dinero.
saludos
Publicado por: emule | martes, 01 septiembre 2009 en 11:16 a.m.