Las grandes editoriales de revistas se alían para cobrar
La unión hace la fuerza. Eso es lo que creen las grandes editoriales de revistas de Estados Unidos, que analizan la posibilidad de aliarse para enfrentar juntas el nuevo panorama mediático, marcado por la profunda crisis del papel, y encontrar modelos de negocio viables vinculados al pago por contenidos en internet. Según The New York Observer, Time Inc., Condé Nast y Hearst están a punto de formalizar un acuerdo para lanzar una empresa a través de la cual distribuir y comercializar sus más de 50 publicaciones en todo tipo de plataformas y dispositivos móviles.
La nueva compañía conjunta se ocupará de desarrollar aplicaciones para descargar las revistas en iPhone, BlackBerry y otros terminales, así como de lanzar un sistema similar a iTunes para vender ejemplares o artículos tanto en formato digital como en papel.
De acuerdo al Observer, una vez logrado el acuerdo, John Squires, vicepresidente ejecutivo de Time Inc. y responsable actual de su estrategia digital, será quien se haga cargo de este consorcio durante sus primeros seis meses.
Las negociaciones son complicadas debido a todos los cambios tecnológicos y estructurales que demanda este proyecto para concretarse a cada una de las editoriales involucradas, que además deben digitalizar todas sus publicaciones si aún no lo han hecho.
El objetivo que persiguen, no obstante, merece el esfuerzo. Si tienen éxito con su joint venture, Time Inc., Condé Nast y Hearst y las demás empresas del sector que se unan posteriormente, habrán encontrado la clave para abrir nuevas fuentes de ingresos en un momento en que los modelos tradicionales parecen haberse agotado para la prensa en general y para las revistas en particular.
De hecho Time Inc. (People, Sports Illustrated y Fortune) se encuentra en pleno recorte de gastos. La división editorial de Time Warner debe ahorrar 100 millones de dólares (unos 67,75 millones de euros) debido al decenso que registra su negocio, para lo cual está realizando despidos en las áreas de noticias y finanzas y ha llegado al punto de plantearse la venta de algunas cabeceras. El año pasado ya se vio obligada a despedir a otros 600 empleados.
Condé Nast (Vogue, Wired o Vanity Fair) no está mucho mejor. La crisis la ha llevado a cerrar las revistas Gourment, Portfolio y Domino, además de los respectivos recortes de personal y de páginas y ediciones en muchas de sus antes exitosas publicaciones.
Hearst, por su parte, tampoco ha escapada a los cierres y recortes. Pero además es la que más claramente ha anunciado su postura a favor de establecer un sistema de pago en internet como forma de recuperar los tiempos sin números rojos.





Aunque me parece un poco tarde, me parece que la mayoria de los CEO´s de las empresas de medios impresos no tienen idea de lo que internet podria representarles, ya vremos como les va con esta idea.
Publicado por: Kelly | martes, 24 noviembre 2009 en 09:16 p.m.