Los emprendedores españoles se quejan
La revista Capital ha reunido en su número de marzo a tres representantes del sector tecnológico para poner la lupa sobre nuestro país. Ellos son Martín Varsavsky, ex consejero delegado de Jazztel y fundador de Ya.com; Bernardo Hernández, director mundial de Márketing de Producto de Google y uno de los socios fundadores de Idealista, y Javier Oliván, responsable de Desarrollo Internacional de Facebook. Leyes restrictivas, ausencia de una cultura emprendedora y una educación deficiente, los temas sobre la mesa.
El autor del reportaje, Jordi Benítez, lanza una pregunta para abrir el debate: ¿qué tienen nuestros vecinos que no tenga España? Varsavsky, por ejemplo, ha tenido que emigrar a Suiza para sacar adelante su nuevo proyecto: Sputnik, un operador móvil virtual para conectar gadgets. La razón que esgrima es que el país helvético tiene un programa para emprendedores muy atractivo, las oficinas son baratas y el Gobierno paga los despidos.
Para Hernández los políticos españoles tienen una mentalidad muy
cortoplacista y eso no ayuda: "Ni la CEOE, ni los grandes bancos ni las
empresas dinamizan el espíritu emprendedor. Y son los que podrían
hacerlo", explica.
El tema cultural es uno de los factores que
atascan el nacimiento de iniciativas empresariales. Javier Oliván
cuenta que en Silicon Valley, el centro neurálgico de las nuevas
tecnologías en Estados Unidos, "si tu empresa no funciona por algo
ajeno a ti (lanzarla antes de tiempo, que la tecnología no era la
correcta), no por negligencia, nadie te mira mal. Al contrario. Te
animan a lanzar tu siguiente idea. En España no es así: no toleramos el
fracaso".
Pese a los obstáculos que tienen que esquivar, estos emprendedores confían en que España se coloque en la vanguardia del mapa tecnológico. Para ello creen fundamental un cambio en la regulación que permita retener talento y atraerlo del extranjero, animar la inversión e incentivar la mentalidad emprendedora desde la escuela.





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