iPad peligro: aplicaciones frente a internet; consumidor frente a creador
Jeff Jarvis sostiene que el iPad es "retrógrado", ya que devuelve a los usuarios al lugar de audiencia. El periodista cree que la esperada tableta de Apple es limitada, pues no permite interactuar ni tiene, entre otras cosas, cámara o puertos USB, además de que se basa en una internet exclusivamente de aplicaciones. Entre otras consideraciones, Jarvis también dice que los editores se equivocan al poner todas sus esperanzas en el pasado en lugar de en el futuro.
Ya escribí en Twitter que después de haber dormido con ella (con Ms. iPad), me desperté a la mañana siguiente con remordimientos. Es dulce y bonita, pero superficial y sosa.
Una frase bonita, buena para re-tweets. Pero a medida que mi resaca se asienta me doy cuenta de que hay algo mucho más básico y profundo que me preocupa sobre el iPad (y no es solo el iPad, sino la arquitectura sobre la que está construido). Veo un peligro en pasar de la web a las aplicaciones.
El iPad es retrógrado. Nos intenta convertir de nuevo en una audiencia. Esa es la razón por la que las empresas de comunicación y los anunciantes lo están acogiendo de una manera tan fervorosa, porque creen que nos devuelve a todos a sus viejos buenos tiempos, cuando tan solo consumíamos, no creábamos, cuando ellos controlaban nuestra experiencia mediática y los modelos de negocios, y nosotros acudíamos a ellos. El ejemplo más absurdo, extremo, es la aplicación de Time Magazine, que es básicamente un pdf de la revista (con vídeo extraño incluido). Es peor que la página web: no podemos comentar, no podemos mezclar, no podemos salir, no podemos añadir enlaces, y creen que eso vale 4,99 dólares a la semana. Pero las fotos son bonitas.
Esa es la razón por la que estamos oyendo hablar del iPad como la justificación de todas sus limitaciones: está pensado para el consumo, nos dicen, no para la creación. También escuchamos decir, como en la crítica de David Pogue, que esta es la computadora de nuestra abuela. Esa cantinela es intrínsecamente esnob e insultante. Da por hecho que la abuela no tiene nada que decir. Pero después de 15 años de internet, sabemos que sí tiene. Hace tiempo que digo que el mando a distancia, la televisión por cable y los videograbadores nos dieron el control del consumo de los medios; internet nos dio control sobre su creación. Pew dice que una tercera parte de nosotros crea contenido para internet. Pero todos nosotros hacemos comentarios sobre contenidos, bien sea a través de correo electrónico, o sentados en un restaurante de comida rápida. A un nivel u otro, todos difundimos, reaccionamos, remezclamos o creamos. Pero no en el iPad.
La arquitectura iPad sostiene estas limitaciones de varios modos:
Primero: en el diseño de su hardware no incluye una cámara, la forma más fácil y en cierto modo la más democrática de creación (uno no tiene que saber escribir bien), aunque su primo pequeño, el iPhone, tiene una. De igual modo, tampoco incluye ni un simple (jodido) puerto USB, lo que significa que no puedo meter o sacar contenido fácilmente. Si quiero editar un documento en Apple Pages tengo que hacer piruetas, moviendo y mandando correos electrónicos, o utilizar los servicios propios de Apple. ¿Nube? Yo no veo ninguna nube, tan solo los cielos azules de Apple. ¿Por qué ningún USB? Bueno, tan sólo se me ocurre que Apple no quiere pensemos lo que Walt Mossberg dijo en su artículo (el polo opuesto al de Pogue), diciendo que este pad prodía sustituir a portátiles más caros. El iPad está mutilado a propósito, pero no necesita estarlo. Véase el WePad alemán, que viene con puertos (¡varios!) USB, una cámara, multiopciones y el sistema operativo y el mercado de aplicaciones de Android, mucho más abierto.
Segundo: el iPad está construido sobre aplicaciones. Al igual que los teléfonos. Los de Apple y los de otros. Las aplicaciones pueden ser cosas maravillosas porque están creadas con un propósito. No soy anti aplicaciones, seamos claros. Pero también quiero detenerme y examinar el impacto de cambiar de un internet basado en páginas y portales, a un internet basado en aplicaciones. Sostengo que efectivamente estamos pasando de una red basada en páginas, portales y búsquedas a una que está construida también en corrientes y flujos, una red en la que uno no puede esperar que lleguen a él, sino que uno debe de ir a ellos: tienes que adentrarte en sus corrientes. El cambio a las aplicaciones es un cambio en la dirección contraria. Las aplicaciones están más cerradas, controladas, contenidas. Eso, de nuevo, es por lo que las compañías de medios las quieren. Pero no operan entre ellas (no juegan bien) ni con internet en sí: son hostiles a los enlaces y las búsquedas. Lo que hacemos en las aplicaciones está menos abierto al mundo. Tan solo quiero considerar las consecuencias.
Así que veo el iPad como un caballo de troya bizarro. En lugar de introducir soldados dentro del reino y tumbar sus muros, en este caballo nosotros, las personas, estamos metidas dentro y nos acercan hasta los viejos muros; la puerta está cerrada, y nos dan la bienvenida de nuevo en el reino de los medios controladores que dejamos hace casi una generación.
Hay alternativas. Ahora veo la batalla entre Apple y Google Android con un enfoque más claro. En Davos, Eric Schmidt dijo que los teléfonos (y dijo que el iPad es solo un teléfono grande… que lo es, sólo que sin el teléfono y otras cuantas cosas) van a estar definidos por sus aplicaciones. La guerra del móvil (es decir, estar constantemente conectado) se ganará con aplicaciones. Google está compitiendo con la apertura; Apple con el control. Google tendrá numerosos fabricantes y marcas difundiendo su sistema operativo; Apple tendrá a los medios y a sus fans (me incluyo) haciéndole el trabajo.
Pero Google tiene un largo camino que recorrer si espera ganar esta guerra. Estoy usando mi teléfono Nexus One (sobre el que también tuve remordimientos del día después) y en general me gusta, pero todavía lo encuentro extraño. Google se salió del camino, perdió su devoción a la profunda simplicidad. Google Wave y Buzz son líos confusos y generalmente inútiles. Android necesita estar un poco más trabajado (yo no tendría que estar pensando qué puede hacer un botón antes de usarlo). Google Docs podría ser más elegante. El rediseño de YouTube dista de ser limpio. Aún así, la competencia de Google y Apple nos ofrece opciones.
Me parece interesante que aunque muchas marcas comerciales (desde Amazon a Bank of America y Fandango) han escrito tanto para Apple como para Android, muchas marcas de medios, especialmente The New York Times y mi The Guardian, han escrito solo para Apple y ahora están dedicando muchos recursos para recrear aplicaciones para el iPad. La audiencia de Android es mayor que la audiencia de iPad, pero el atractivo y el control que ofrece Apple es seductor. Esto, creo, es el motivo por el que el presidente de Salon, Richard Gingras, dice que el iPad es una distracción fatal para los editores. Se están engañando pensando que el futuro está en su pasado.
En This Week in Google la otra noche fui demasiado lejos parloteando sobre el iPad y algunas de sus excelentes aplicaciones (ABC es genial; vi el Modern Family sobre el iPad en el iPad y me encantó ser tan meta). Soy un tipo que ama los cachivaches y no me paré a mirarlo con ojos críticos, como ha hecho Gina Trapani, del iPadless de TwiG. Esta mañana en Twitter fui demasiado lejos en el sentido opuesto, despotricando en compensación sobre las inconveniencias de las limitaciones del iPad (por favor, ¡tan sólo un jodido USB!). Ese es el problema con Twitter, al menos para mis lectores: es pensar en voz alta.
Dormiré con el iPad unas cuantas noches más. Quizás hasta lo vuelva a meter en la caja y lo devuelva. No me sobran 500 dólares para tirar a la basura. Pero teniendo en cuenta cómo me gano la vida quizás debería de quedármelo para poder entender así sus implicaciones. Y ese es el verdadero punto de este post: sí hay implicaciones.
: ADEMÁS: Por supuesto, debo de pensar en el elocuente examen de Cory Doctorow sobre la infantilización de la tecnología. No estoy tan posicionado como Cory, supongo, en este tema. No le estoy diciendo a la gente que no deberían de comprar el iPad. No me gusta ese verbo en ningún contexto. Pero estamos de acuerdo en los méritos y deméritos.
Y Dave Winer: “Hoy es algo con lo que jugar, no algo para usar. Esa es la forma amable de decirlo. La manera directa: Es un juguete”-
: Por cierto, tiempo atrás, hace una década más o menos, trabajé con Intel (a través de Advance) en un web pad que estaba pensado para utilizar en casa (estaba penado para ser un satélite del ordenador de sobremesa). Intel perdió el interés y no lo lanzó. Además, era temprano para esa tecnología (se hizo sobre Intel Anypoint, no sobre wifi o bluetooth). Aquí está en carne y hueso. Lo tengo en mi museo particular de tecnología muerta, al lado de mi CueCat.





¡Súper interesante artículo! Como bien alguien dijo por ahí una vez: "Se debería hacer además un diccionario sobre las implicaciones respecto de las definiciones de las palabras". Las implicaciones son un tema serio si se cree en eso de la causa y el efecto.
¡Un saludo!
Publicado por: Addax | sábado, 10 abril 2010 en 02:19 a.m.
Noto q Jeff Jarvis al parecer no entendió el punto. Lo central del iPad -a pesar de lo que quieren pensar los paperheads para poder cobrar- no son las apps, es el browser.
El browser del iPad (y iPhone) con HTML5 es una puerta delantera a través de la cual se pueden instalar apps sin pedirle permiso a Apple. Cosa de ver -por ej.- la evolución que ha tenido la app de Gmail y especialmente la de Google Voice. Con HTML5 y la nube se puede hacer de todo.
Hoy las interfaces de Google Docs en HTML5 por ejemplo aún no le sacan todo el partido, pero apostaría dinero (de hecho probablemente lo haga al comprar el iPad) que Google Docs será pronto más funcional en el iPad que aplicaciones de Apple como Pages.
Esto no significa que no haya mucho que criticar y mucho que mejorar, pero no debemos el olvidar lo que pasó cuando salió el iPhone, su incipiente sistema operativo en un principio no permitía ni una décima parte de lo que permite ahora, años después, usando el mismo hardware.
El stunt publicitario de Jarvis en este caso es notable, pero no pasa de eso, cada punto de su crítica será desmentido en un par de meses con los updates de software y los desarrollos de terceros.
Lo que me gustaría ver es un análisis estadístico que muestre cuánto tiempo los usuarios pasan en las aplicaciones versus cuánto tiempo pasan en las apps. En mi caso y en el caso de la gente que conozco, descontando el teléfono y con la excepción de apps para Twitter y similares, el uso principal del iPhone es el browser. Con el iPad esa tendencia sólo puede incrementarse.
Nota para el traductor: es "sitio web", no "página web". Salu2.
Publicado por: Ign. Rodríguez / @micronauta | domingo, 11 abril 2010 en 06:58 p.m.
Fe de rata: Quise decir: un análisis estadístico que muestre cuánto tiempo los usuarios pasan en las aplicaciones versus cuánto tiempo pasan en en el browser.
Publicado por: Ign. Rodríguez / @micronauta | domingo, 11 abril 2010 en 07:19 p.m.
Lo mas fuerte es que todo es un complot intencionado de control absoluto que podría afectar a la forma de trabajar de otras empresas.. No me parece mal que tu quieras poner las normas absurdas que quieras en tu web/empresa/servicio/casa/etc pero cuando lo que haces afecta a la libertad de todo el mundo... es peligroso.. ya se juzgó a microsoft por monopolio... no se a que están esperando para meterle un puro a apple y pararle ya los pies...
Publicado por: Ivan de la Jara | domingo, 11 abril 2010 en 10:08 p.m.
Si suena muy fanático lo que acabo de decir... es porque no lo he explicado con detalle...
El principal hecho es que Apple cree que hace mejor las cosas que los demás y que es el quien tiene que hacer las cosas "bien" como si existiese una forma correcta, una única forma de hacer las cosas y que todo el mundo. Eso es moral de mercadillo típica de mentes cristianas americanas, tetas no que son el anticristo. Perdona, el anticristo es Steve.
Y resumo porque...
¿Porque los dispositivos de Apple no tienen tarjetas SD? Porque entonces la gente pasaría de complicarse la vida con caca-tunes
¿Porque quiere Apple que uses itunes para meter datos en el dispositivo? Porque asi puede obligarte a usar solo lo que el quiera
¿Porque el bluetooth esta capado? Porque te obliga a pasar por el ciclo de itunes…
¿Porque han dado paso a multitareas? Porque ni siquiera a ellos les sirve su propio monopolio del sistema para hacer algo util a "riesgo" de poder instalar programas en memoria que rompan su dictadura...
¿Porque crea iAD? Porque como en toda secta no le interesa que sus usuarios sepan que existe alternativa a su producto, esa alternativa es Android.
¿Porque no hay Flash? Porque no quiere que sus servicios estén en otras plataformas, y eso las compatibilizaria
¿Porque han limitado aun mas las aplicaciones y solo las permiten en su codigo? Porque asi tienes que programar específicamente para ellos, no puedes hacer fácilmente aplicaciones multiplataforma a menos que sean html que casualmente no esta habilitado, que casualidad.
¿Porque sigue funcionando el monopolio y a microsoft lo freímos a criticas? Porque es una secta y no llega a que sus adeptos se suiciden en masa, pero es su objetivo.
Creo que con estos hechos, queda mas claro, lo maligna que es Apple. No solo ha superado con creces a IBM, que tanto odiaba (porque deseaba su poder) sino que les ha superado.
Publicado por: Ivan de la Jara | domingo, 11 abril 2010 en 10:18 p.m.
Ivan concuerdo con parte de lo q dices, pero creo que estás cayendo en la mismo modalidad de secta que criticas, pues al fin y al cabo independiente de lo que nos pase en el ecosistema del desarrollo -cuya importancia no niego- creo que el foco hay que ponerlo en la experiencia que se entrega al usuario final.
Las ínfulas que se da Apple respecto de cerrar su plataforma, al parecer cada vez más, no vienen sólo de la arrogancia de Jobs. Lo que están haciendo sin dudas viene también de estudios de marketing y usabilidad.
Nunca una plataforma había crecido tan rápido ni había sido tan fácil de usar como el iPhone, la estabilidad de su arquitectura y la UX resultante se deben en gran medida a su arquitectura cerrada, que hace que para efectos prácticos no tenga ni pueda tener nada parecido a un virus, ni siquiera aplicaciones mal programadas que se tomen el loop de sistema y cuelguen al aparato entero.
Cuando Apple creo el Mac, también era una arquitectura cerrada, había que comprar un Lisa (>US$15k) para poder crear programas de aplicación para él. Ante la presión de lo sucedido con Microsoft Windows Apple abrió el Mac a desarrollos usando software de terceros y tal, y entonces la experiencia final terminó siendo similar para los usuarios de la plataforma que lo que entregaba Windows.
Es posible que Apple se haya mantenido en un lejano segundo lugar durante los 90 por eso. La apuesta de hoy podría ser asegurar por todos los medios que el usuario tenga una experiencia inmejorable, y eso no deja de ser una idea interesante.
Publicado por: Ign. Rodríguez / @micronauta | lunes, 12 abril 2010 en 12:01 a.m.
Ign, hablas con esperanza de que la plataforma sea exitosa pero como dice la columna, Jobs esta devolviendo el control de los contenidos y de la creación a los dueños de los medios. Que Murdoch dijera hace un tiempo que ahora va a cobrar por acceder a sus noticias, era el preámbulo perfecto para asociar un dispositivo al lujo de tener esos medios al alcance. Todo está calzando, pero como lo he dicho en otros lados, el iPad es solamente un juguete para leer el diario sentado en el baño. No tiene futuro. Solamente un gran marketing.
Publicado por: Velocity | lunes, 12 abril 2010 en 08:32 p.m.
No se quién es Velocity, pero no hablo con la esperanza de que la plataforma sea exitosa, pues la plataforma ya es exitosa. Hablo con la esperanza de que la experiencia de usuario excelente que conocemos con el iPhone se extienda a usos más productivos. Los informáticos tradicionales no quieren creer que se comieron su queso parece.
Que Jobs haya convencido a algunos medios de poner esperanzas sobre el iPad no significa que esa sea la esencia de la plataforma. De hecho a pocas horas de su lanzamiento las estadísticas ya apuntaban a que no, las aplicaciones para contenidos de pago no son lo que se está llevando. Más sobre eso en la última entrada de canal.cl
Publicado por: Ign. Rodríguez / @micronauta | martes, 13 abril 2010 en 02:53 a.m.