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miércoles, 06 octubre 2010

Periodistas que alquilan su prestigio a la publicidad

En una profesión tan castigada por la opinión pública como la periodística existe un gremio de profesionales de la información que además de gozar de una buena reputación no dudan en explotar este filón para vender cuentas bancarias o marcas de champú: son los presentadores de informativos. Populares en el salón de casa y denostados a veces dentro de la profesión, su figura se ha convertido en un activo muy reclamado por anunciantes que desean asociar su marca a una fuente de credibilidad.

La FAPE, asociación que reúne a más de 20.000 comunicadores en nuestro país, no ve con buenos ojos estos vínculos. Considera que los periodistas que hacen anuncios publicitarios con ánimo de lucro juegan con su autoridad y dañan el prestigio del resto de compañeros.

Fernando Urbaneja, presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), va en la misma dirección y cree que los criterios que separaban ambas disciplinas de la comunicación “se han arrumbado y ahora parece inocente que periodistas conocidos hagan publicidad directa. Los códigos deontológicos lo rechazan, pero no hay ley que lo prohiba”.

El caso más reciente de este star system mediático ha sido el de Sara Carbonero. En los últimos meses, la visibilidad de la periodista deportiva ha crecido notablemente hasta convertirse en un fenómeno que traspasa fronteras. Por eso, no es extraño que una marca de champú ya se haya fijado en ella y en su cabellera.

Tampoco ha tenido reparo Carme Chaparro para protagonizar anuncios comerciales. La popular presentadora de Informativos Telecinco es la imagen de un dentífrico, cuyo spot promociona el producto mediante un cuestionario entre la propia periodista y un dentista real.

Algo parecido ocurre con Susanna Griso, prescriptora de Actimel. Ella emplea directamente su credibilidad como comunicadora (“como periodista (...) quise contrastar esa información”, dice en el anuncio) para demostrar que su consumo es saludable.

En líneas generales, las cadenas de televisión privadas no abordan la regulación de estas prácticas en sus códigos internos. Según fuentes del sector, los periodistas que protagonizan campañas remuneradas piden permiso a la cadena, estudian de forma pormenorizada que el producto no vaya en contra de los principios de la empresa y, en la mayoría de los casos, incluso prueban el producto antes de prestar su imagen.

Teresa Alfageme, directora de comunicación de La Sexta, explica que en la cadena no existe un código deontológico como tal pero indica que diferencian entre los informativos tradicionales y los programas deportivos, donde hay más flexibilidad y presentadores como Patxi Alonso y Antonio Esteva si se prestan a determinadas acciones publicitarias remuneradas. En Cuatro revelan que siempre y cuando la acción respete la línea editorial de la cadena y mantengan su independencia como profesionales no habrá problema alguno.

En este debate ético sobre la profesión siempre sale a relucir el nombre de Matías Prats, periodista español mejor valorado y con mejor imagen año tras año por delante de compañeros como Iñaki Gabilondo y Pedro Piqueras. Su colaboración con el “banco naranja” holandés ING Direct tuvo mucha notoriedad y ha sido una referencia en posteriores acciones que desean vincular a personalidades de la comunicación con una marca comercial.

“El caso de Matías Prats es un claro ejemplo que incumple las recomendaciones de la FAPE. Sin embargo, no creo que afecte a su independencia como periodista ni que deje de dar noticias negativas sobre los bancos. Si así fuera, se la jugaría como prescriptor”, señala una fuente que prefiere mantener el anonimato.

Para los expertos en comunicación, la frontera que separa la información de la publicidad es infranqueable. “Un periodista nunca puede ser la cara de un producto. ¿Cómo informa luego del mismo si ha de decir algo negativo? Su independencia queda en entredicho. Matías Prats da la cara en ING Direct como periodista, no como Matías Prats. Ahí está el problema”, manifiesta Elena Real Rodríguez, vicedecana de planificación, relaciones internacionales e institucionales de la Universidad Complutense.

Antonio Linde Navas, profesor de la Universidad de Málaga y autor del libro El periodista moral, señala que “si antes la diferencia entre ficción e información marcaba la frontera, ya no es así. Ambos géneros se acercan cada vez más y si a eso le añadimos que la publicidad es muy camaleónica, los límites de lo correcto y lo incorrecto no están claros”.

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Comentarios

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Los periodistas han perdido toda credibilidad. Son auténticos mercenarios vendidos a las empresas editoriales, las marcas de gran consumo, los partidos políticos y la banca. Con sueldos multimillonarios, ambición ilimitada, gusto por la riqueza y un afán de protagonismo único, los periodistas han dejado de pertenecer al grupo de las profesiones sociales y éticas( medicos, maestros, fuerzas armadas y orden público)
Perdida toda neutralidad y objetividad, el periodismo es , definitivamente, el 4º poder.

Lo de no mencionar las fuentes si que es muy recomendable en el mundo del periodismo (pretendo ser muy irónico)

Lo peor de todo esto es que me estan haciendo añorar el NO-DO

Ahora resulta que la credibilidad de las personas se mide por el dinero que cobran...
Me resulta chocante que los guardianes de la deontología periodística se preocupen tanto por los anuncios, y no digan ni pío de las ruedas de prensa sin preguntas, los fusilamientos masivos de noticias de agencias, los artículos sin contrastar o las redacciones que, a golpe de tam-tam del prestigioso profesional de turno, explotan noticias inverosímiles al servicio de oscuros intereses políticos o económicos.
Luego dirán que no se respeta al periodista.

La verdad es que esto es asi desde la edad de oro de la radio, cuando los locutores "colaban" publicidad en mitad de los contenidos. Al menos ahora va dentro de los cortes publicitarios.
Y no demonicemos a los periodistas, al final trabajan para empresas que si que obedecen a intereses empresariales y partidistas.
Ole por los que se sacan unos ingresos extras con la publicidad, no veo que hagan mal a nadie.

Esta claro. Los medios no incluyen en sus codigos la practica de la publicidad que realizan sus empleados en la manera en la que les ayuda en su gestion comercial de ingresos por publicidad. OJO periodistas vuelban del segundo al Poder que les vio nacer, cuarto solo por cronologia no por importancia. La publicidad es credibilidad y confianza el periodismo tambien y aunque ambas actividades se necesitan, a la vez se anulan. Hoy ver la television es seguir varios contenidos a la vez, sorteando entre cadenas la publicidad en cada una, al final solo ves entera la pelicula alquilada!!!

He dejado de leer el post en la frase en la que llamáis PERIODISTA a Susanna Griso.

Qué falta de rigor la vuestra...

Sí, una autentica aberración. Una manipulación en toda regla. A fin de cuentas el público es idiota y no sabe distinguir aquello que va entre cortinillas, marcado como publicidad y con un código visual diferente.
Ya podrían aprender esos periodistas mercachifles de sus compañeros que ejercen de garantes de la libertad de expresión haciéndoles la seguidilla a los políticos correspondientes. Darle cancha a los papanatas corruptos que nos gobiernan es ejercer el derecho a la información. Cobrar (con contrato y advertencia) es manipulación y mentira...

Y os habéis dejado a Mónica Carrillo con L'Oreal...

A mi me rechina oir a mi admirada Julia Otero anunciar galletas. Hace años anunciaba unos chicles adelgazantes que acabaron denunciados porque eran un timo. No comprendo yo que alguien que tenga prestigio profesional, venda un buen trozo del mismo por un dinero que seguro que no le es imprescindible

Es algo que me hace pecar contra el mandamiento de Jesus. No juzgues y no será juzgado. Porque es aborrecible lo que está pasando en el mundo del periodismo. Un alto porcentaje dedicado al periodismo "rosa"que se denigran a ellos, a los que persiguen y a los que los siguen. Y no se qué grupo es más culpable. Otros, que insaciables ante el dinero, hacen de anuncios publicitarios vivientes. Y este grupo fomenta el que haya el terrible intrusismo de los colaboradores, polemistas o cómo se les quiera llamar de los debates de la televisión. !!!!complejo mundillo!!!

esto es como decir que esta mal que los blogs y paginas de noticias tengan publicidad como la tuya...... osea ..... de alguna manera tambien representas a la empresa que te patrocina.... hay que vivir y dejar vivir a los demas...... y que los gurues del periodismo se preocupen por hacer su trabajo que no es otra cosa que hacer periodismo.....

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